martes, 4 de mayo de 2010

HISTORIA DE LA NAVEGACION MARITIMA


Historia de la navegación marítima
La navegación costera fue practicada, a no dudar, desde la más remota antigüedad. Los fenicios fueron los primeros que navegaron por alta mar al remo y a la vela, guiándose por el sol durante el día, y por la Estrella Polar durante la noche. Consta que llegaron hasta el Sur de la costa occidental de África y hasta Inglaterra, pero es más que dudoso que cruzaran el Océano Atlántico y abordaran Brasil o las costas del golfo de México como algunos afirman. Los fenicios enseñaron la navegación a los griegos, quienes no tardaron en igualarles.
El conocimiento de la
brújula transmitido a los europeos por los árabes (quienes lo habían obtenido de los chinos) permitió los largos viajes desde el siglo XIV. En 1492, Colón hizo contacto con América; en 1498, Vasco de Gama doblaba el Cabo de Buena Esperanza para ir a las Indias; desde 1519 a 1521 la expedición comandada por el portugués Fernando de Magallanes y luego por el español Juan Sebastián Elcano (ambos al servicio de España) daba la vuelta al mundo.[1]
Técnicas de navegación marítima
Son los métodos que se utilizan en navegación marítima, para dar solución a los cuatro problemas del navegante:
Determinar su posición.
Determinar el rumbo.
Determinar el tiempo, la velocidad y distancia, mientras dure el viaje.
Conocer la "profundidad" en la que se está navegando para no encallarse.
Navegación costera
Navegación y situación del buque por técnicas de posicionamiento basadas en la observación de
demoras y distancias a puntos notables de la costa (Faros, Cabos, Boyas, etc.) por medios visuales (Taxímetros), observación de ángulos horizontales (Sextante) o métodos electrónicos (Demoras de Radar a Rácones,[2] Transpondedores, etc.).
Navegación por estima
Navegación y situación del buque por medios analíticos, una vez tenidos en cuenta los siguientes elementos: situación inicial (So),
Rumbo (s) llevados, ya sean Rumbos Verdaderos (Rv), Rumbos de Superficie (Rs) o Rumbos Efectivos (Re), Velocidad (es), así como los factores externos que han influido durante todo o una parte de la derrota, como por ejemplo el Viento (Abatimiento) y/o la Corriente (Dirección de la Corriente e Intensidad Horaria de la Corriente). El punto resultante de los cálculos se denominada Situación de Estima, con su latitud y Longitud de Estima (le y Le). A este punto también se le conoce como punto de fantasía.
La navegación por estima tiene en cuenta una superficie muy pequeña del globo terrestre, y asume una aproximación al suponer la superficie plana; esta aproximación no es posible cuando se trata de determinar rumbos y distancias entre puntos muy distantes entre sí.
Se distinguen 2 tipos: La estima directa y la estima inversa. La estima directa se sustenta en 3 fórmulas básicas trigonométricas: A = Sen R x D; donde A = Apartamiento, R = Rumbo; D = Distancia. Diferencial de latitud = Cos R x D. Para el cálculo de la Diferencial de Longitud, necesitaremos la lm = Latitud de salida + Latitud de llegada / 2, siendo lm = latitud media. El Diferencial de Longitud = A/Coslm
[3]
Navegación loxodrómica [editar]

Loxodromia.
Navegación
loxodrómica es la que se efectúa siguiendo un mismo rumbo; es decir, todos los meridianos son cortados con el mismo ángulo. En el gráfico R. En la proyección Mercator, que es con la que están construidas todas las cartas náuticas, una loxodromia se representa por una recta. Este tipo de navegación es útil para distancias no muy grandes, ya que ofrece la conveniencia de mantener un rumbo constante, pero no es la que ofrece la distancia más corta, por lo que no suele ser adecuado para grandes distancias.
Navegación ortodrómica
Es la que sigue la distancia más corta entre dos puntos; es decir, es la que sigue un círculo máximo. Para hacer los cálculos de rumbo y distancia entre dos puntos es necesario resolver un
triángulo esférico cuyos vértices son el origen, el destino y el polo.[4]
Navegación astronómica
Es la navegación y situación del buque por técnicas de posicionamiento basadas en la observación de las
estrellas y demás cuerpos celestes. Las variables medidas para hallar la situación son: la altura angular observada de los astros sobre el horizonte, medida con el sextante (antiguamente con el astrolabio u otro instrumento), y el tiempo, medido con el cronómetro.
Conceptualmente, el proceso no es complejo de entender. Sabiendo el momento de la observación, y con los datos contenidos en el almanaque náutico, es posible determinar las coordenadas astronómicas del astro observado. Sabiendo las coordenadas del astro observado y la altura sobre el horizonte con que fue observado, podemos deducir que la posición del observador está situada en un círculo cuyo centro está situado en el punto geográfico situado directamente bajo el astro. Cualquier observador situado en cualquier punto de ese círculo observará el astro con la misma altura sobre el horizonte. El observador puede saber por tanto que su posición está en algún punto de este círculo.
En la práctica, el proceso matemático, llamado de "reducción" de la observación, puede resultar complejo para los no iniciados. A la altura observada con el sextante, es necesario aplicarle una serie de correcciones para compensar la refracción atmosférica, paralaje y otros errores. Una vez hecho esto, es necesario resolver por métodos matemáticos y trigonométricos un
triángulo esférico. Hay muchos métodos para hacer esto. Los métodos manuales utilizan tablas (trigonométricas, logaritmos, etc.) para facilitar los cálculos. La aparición, a finales del siglo XX, de las calculadoras y computadoras electrónicas, facilitó grandemente el cálculo; pero la aparición del GPS, quitó importancia a la navegación astronómica, relegándola a un segundo plano como método alternativo en caso de fallo de la electrónica de abordo, o como hobby de interés científico.
Navegación electrónica
Es la navegación y situación del buque por técnicas de posicionamiento basadas en las ayudas obtenidas por los sistemas de posicionamiento global, como el
GPS, GLONASS, o el futuro sistema espacial europeo GALILEO. Es el sistema más extendido y de mayor facilidad de uso, a pesar de los errores que pueden derivarse.
Navegación inercial
Es la navegación y situación del buque, por medio de la integración de los datos ofrecidos por
acelerómetros y/o giróscopos situados a bordo, que integran en complejos sistemas electrónicos las aceleraciones sufridas, que convertidas en velocidades (en los 3 ejes posibles de desplazamiento) y en función de los Rumbos observados, posibilitan la obtención de la posición.
Iconografía
Los antiguos navegaban bajo el emblema de
Isis sosteniendo con ambas manos una vela hinchada. El presagio de una navegación feliz era el delfín por lo cual vino su representación a ser el símbolo que llevaban todas las naves.
Más recientemente, la navegación se representó como una mujer coronada de popas de nave cuyos paños están agitados por los vientos. Apoya una mano en un timón y la otra tiene el instrumento de tomar altura. A sus pies, se ven la
ampolleta, la brújula, el tridente de Neptuno y las riquezas del comercio mientras que en el horizonte, terminado por un faro se divisa el mar surcado por naves que bogan a toda vela.[1]
Navegación interior
Navegación en el río Nilo.
Grupo de barcazas empujadas
Tren de barcazas en el río Paraná.La navegación interior, en contraposición de la navegación que se realiza en los mares y océanos, se desarrolla en los cursos de agua interiores a los continentes, ya sean naturales, como ríos y lagos, o artificiales, los canales navegables; o la navegación que se lleva a cabo en una vía natural (canales) que se forma por la distribución de las diferentes islas en los archipiélagos, y/u otras formaciones geográficas en el agua

(wikipedia)

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